La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró que la decisión del gobierno de Estados Unidos de mantener un arancel de 10 por ciento para productos que no se exportan bajo las reglas del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) no representa una afectación adicional para el país, ya que esa tarifa ya se aplicaba a ese tipo de mercancías.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que la gran mayoría de las exportaciones mexicanas hacia el mercado estadounidense se realizan al amparo del T-MEC, por lo que continúan libres de nuevos gravámenes. Señaló que los productos que cumplen con las disposiciones del acuerdo comercial mantienen las condiciones preferenciales pactadas entre los tres países.
Sheinbaum indicó que el gobierno federal mantiene un diálogo permanente con autoridades de Estados Unidos para fortalecer la relación económica y brindar certidumbre a las inversiones. Destacó que el objetivo es preservar la integración productiva de América del Norte y garantizar que las cadenas de suministro de la región continúen siendo competitivas frente a otros mercados.
La titular del Ejecutivo sostuvo que México conserva una posición favorable dentro del comercio regional gracias al T-MEC, al tiempo que reiteró que la administración federal seguirá impulsando mecanismos para que un mayor número de empresas exporte bajo las reglas del tratado y aproveche sus beneficios.
Asimismo, afirmó que las autoridades mexicanas continuarán dando seguimiento a las medidas comerciales anunciadas por Washington y participarán en las mesas de diálogo previstas en el marco de la revisión del acuerdo comercial, con el propósito de defender los intereses de la planta productiva nacional y mantener la estabilidad de la relación económica bilateral.

